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Hace ya algunos años que aparecieron los primeros «trabajadores nómadas digitales» que, con la pandemia de covid-19, se han consolidado como una nueva forma de trabajo por cuenta propia o ajena, que está revolucionando las organizaciones empresariales y el concepto mismo del lugar donde se desarrolla el trabajo.

Las personas denominadas nómadas digitales son quienes logran adaptar su profesión a su estilo de vida y a sus circunstancias personales, gozando de mayor flexibilidad para ejercerla desde cualquier lugar del mundo. Son personas que aprovechan las nuevas tecnologías para trabajar de forma remota, sin necesidad de estar en un lugar fijo, lo que les permite viajar y cambiar de ubicación regularmente o no.

Durante muchos años, la jornada habitual era despertarse, ir a la oficina, trabajar ocho horas y regresar a casa. Hoy, gracias a internet y las nuevas tecnologías, los tiempos han cambiado. Se estima que en 2035 habrá más de 1.000 millones de nómadas digitales en todo el mundo: personas más libres, sin horarios ni ataduras geográficas, capaces de trabajar con un ordenador y conexión a internet.

Perfiles del nómada digital

El trabajador remoto es lo más parecido a un empleado de oficina. Realiza las mismas tareas que haría presencialmente, pero a distancia. Un trabajo en remoto es ideal para el nómada digital, ya que puede ejercerlo desde cualquier lugar del mundo o establecerse en el destino que desee.

Mujer escribiendo en portátil trabajando como nómada digital

El trabajador freelance es una persona autónoma cuya actividad principal es prestar servicios a terceros. Trabajar como freelance es una forma rápida y asequible de generar ingresos desde cualquier lugar del mundo. Con dos o tres buenos clientes al mes es posible vivir perfectamente como nómada digital. Entre los trabajos más habituales: diseño web, marketing, redacción, SEO, community management, copywriting, consultoría, desarrollo, traducciones, contabilidad, asistencia virtual, fotografía, ilustración…

El emprendedor digital es quien monta su propio negocio en internet y lo dirige desde cualquier lugar del mundo: productos digitales, páginas de nicho, blogs, startups, canales de YouTube, tiendas online, dropshipping, publicidad online…

La cultura de los nómadas digitales no para de crecer. Hay ciudades que ofrecen una serie de atractivos que fascinan a los emprendedores online para llevar a cabo sus negocios en remoto mientras disfrutan de su tiempo libre, viajan y descubren el mundo.

Regulación española

En 2013 se promulgó la Ley 14/2013, de 27 de diciembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, que creó un régimen especial de autorizaciones de residencia con procedimientos más ágiles y plazos más breves. Sin embargo, esta ley resultó insuficiente.

Con ese mismo impulso, se promulgó el 21 de diciembre la Ley 28/2022 de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, conocida como Ley de Startups, centrada en las startups, el talento y la innovación. Su objetivo es situar a España como uno de los países líderes en la atracción de emprendedores, inversores y trabajadores cualificados.

Mujer trabajando como nómada digital en España

Aspectos generales de la nueva regulación

Esta normativa es aplicable a los extranjeros extracomunitarios — no nacionales de la UE, el EEE ni Suiza. Hasta ahora muchos querían trabajar para una empresa extranjera u ofrecer servicios a clientes internacionales mientras disfrutaban del estilo de vida español, sin desarrollar actividad económica en España. La residencia no lucrativa era la opción más próxima, pero no permitía ningún tipo de actividad económica. Con el nuevo visado bajo la Ley de Startups, estos extranjeros disponen de una vía adecuada para regularizar su situación.

Existen tres perfiles distintos que podrían beneficiarse del nuevo permiso de residencia:

  • Extranjeros que teletrabajan desde España para una empresa ubicada fuera del territorio español.
  • Nómadas digitales: personas con diferentes fuentes de ingresos online que viajan de un país a otro, incluidos los freelancers con clientes en todo el mundo.
  • Personas que trabajan para una empresa extranjera ubicada en España, incluyendo el sector audiovisual.

Para estos supuestos, la nueva regulación establece procedimientos ágiles para obtener las autorizaciones o visados necesarios. Los aspectos más relevantes son:

  • Se crea un nuevo tipo de permiso de residencia que facilita la obtención de residencia en España.
  • Es posible solicitar la residencia como nómada digital directamente desde España durante los primeros 90 días de visado de turista. Se obtiene una tarjeta de residencia por 3 años (salvo que se solicite para un periodo inferior), renovable cada 2 años, con posibilidad de solicitar la residencia de larga duración a los 5 años y la nacionalidad a los 10.
  • También es posible iniciar la solicitud en el consulado español del país de origen. Se obtiene un visado de 1 año que puede modificarse posteriormente a la tarjeta de residencia de 3 años.
  • Se disfruta de resolución exprés en tan solo 20 días laborales frente a los 3 meses del régimen general.
  • El silencio administrativo aplicable es positivo: si no se recibe notificación en 20 días, la solicitud se considera aprobada.
  • Es posible incluir a los familiares en la solicitud para que también obtengan la residencia.
  • El tiempo con esta residencia computa para la residencia permanente y para la nacionalidad española.
  • Una vez obtenido el permiso, se puede viajar libremente por toda la Unión Europea.
  • También permite trabajar para una empresa o cliente en España, siempre que los ingresos procedentes de España no superen el 20% de la facturación total.

Aspectos laborales

En el trabajo internacional en remoto debe acudirse a las normativas nacionales, ya que no existe regulación supranacional para este tipo de trabajo, aunque la Unión Europea trabaja en su armonización. En principio, la norma aplicable es la del país de destino, puesto que no se trata de un desplazamiento intraempresarial sino de trabajo en remoto desde otro país. La retribución mínima la marca la normativa del país de destino. En principio, el trabajador debe registrarse en la Seguridad Social española.

Aspectos de Seguridad Social

La normativa de Seguridad Social vigente no regula aún el teletrabajo internacional ni el trabajo en remoto transfronterizo, por lo que las situaciones quedan sometidas a la normativa general y se aplica el principio de territorialidad para determinar las obligaciones correspondientes.

  • Si la prestación de servicios se realiza en España para una empresa extranjera, se aplica la normativa española de Seguridad Social.
  • Si la prestación se realiza en el extranjero para una empresa radicada en España, se aplica la normativa del país de prestación.
  • Si el trabajador es freelance y trabaja por su cuenta en España para distintos clientes nacionales o extranjeros, debe cumplir la normativa española de Seguridad Social.

Aspectos fiscales

Si el trabajador adquiere la condición de residente fiscal en España, con carácter general tendrá obligación de tributar en el IRPF por la totalidad de los rendimientos percibidos en el ejercicio fiscal correspondiente, con independencia de dónde se abonen o se generen.

Si se le considera no residente fiscal en España, solo tributará en España por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR) por los rendimientos que se entiendan obtenidos en España.

Quienes se acojan a la conocida como ley Beckham (IRNR) tributarán sus rendimientos del trabajo a un tipo fijo del 24% hasta 600.000 euros, y al 47% por lo que exceda esa cifra. La nueva ley ha suavizado los requisitos para acceder a este régimen especial para trabajadores desplazados: mientras antes se excluía a quienes hubieran residido en España en los últimos diez años, ahora puede aplicarse a quienes no hayan residido en España en los últimos cinco años.